sábado, 22 de diciembre de 2012

PARA ENTENDER TODO LO QUE PASA...Y LA NAVIDAD NO SUPRIMIDA



 
EL FIN DEL MUNDO YA HA SIDO

 
Nos han tenido distraídos con los neutrinos que viajaban a más velocidad que la luz (para luego descubrir que los cronómetros fallaban), con el calendario maya y los montes de nombres raros (Pech de Thauze; Sirince, Rtanj, etc.) aquí y allá (en Francia, Turquía, Serbia, etc.), donde los “preppers” (los milenaristas de cada año, continuamente expectantes) se iban congregando para ser abducidos por ciudadanos de la Alien Nation; con la humanitaria propuesta de la Asociación Nacional del Rifle americana para brindar protección armada a las escuelas USA; con el “banco malo” que es buenísimo (tan buenísimo que, compuesto por “activos tóxicos”, aun así repartirá dividendos); con la deslocalización de Gerard Depardieu y la generosa oferta de Vladimir Putin de hacerle ruso; con la aparición de 100.000 apps en este año 2012 para los smartphones, que los españoles usan más que nadie en Europa; y, para remate, con la sorprendente iniciativa de elevar 3’9 euros mensuales el salario mínimo en este país.

Pero, en el ínterin de estas distracciones, ha perecido, no ya el Estado de bienestar, sino el Estado como instrumento para aliviar sufrimientos a los más sufrientes, para administrar Justicia a quien la necesite, para regular racionalmente un sistema educativo y mantener funcionando las instituciones educativas necesarias. El Estado no está, en suma, para servir de algo positivo al conjunto de la población. El Estado se mantiene firme sencillamente para financiarse. Y financiado, su función es repartir dolor, especialmente a los funcionarios, que son los efectivos humanos del Estado, pero, a la vez, sus peores enemigos. El Estado no está al servicio de la sociedad, sino al revés y la sociedad es simplemente el territorio para la actividad predatoria del Estado.

El Estado se prepara para reducirse al mínimo, de modo que sólo conste de políticos profesionales, más Notarios y de Registradores, acompañados por Abogados del Estado y Fiscales. Lo demás se privatiza. Se privatiza la nacionalidad, se vende la condición de residente, se privatizan nacimientos, bodas y bautizos, lo judicial se hace administrativo y se lee al revés una Superley llamada Constitución: donde dice “interdicción de la arbitrariedad”, debe leerse “promoción de la arbitrariedad”; donde dice “jerarquía normativa” debe leerse “anarquía normativa”; donde dice “regulación de las incompatibilidades” debe leerse: “eliminación de las incompatibilidades”; donde dice “veinte” debe leerse “siete”; donde dice “Jueces y Magistrados independientes” debe leerse “Jueces y Magistrados eficientes, dependientes del Tribunal Supremo”; donde dice “gratuita” debe leerse “onerosa”; donde dice “con sometimiento pleno a la ley y al Derecho” (las administraciones, los gobiernos) debe leerse “sin sometimiento alguno a la ley y al Derecho”; donde hay una negación debe leerse una afirmación (en vez de “no estarán sujetos a mandato imperativo alguno” léase que “estarán sujetos…”) y donde hay una afirmación (“los españoles son iguales ante la ley”) debe leerse una negación (“los españoles no son iguales ante la ley”, ni son iguales en nada).

La lógica ha desaparecido o ha sido sustituida por lo que, en nuestro antiguo mundo, considerábamos su opuesto o contrario: el absurdo.  Una cosa puede ser y no ser a la vez. Las partes pueden ser mayores que el todo, dos cosas iguales a una tercera son plenamente desiguales entre sí, por ejemplo. Asimismo, en la geometría euclidiana, la línea recta no es la distancia más corta entre dos puntos, los triángulos escalenos pueden ser equiláteros, lo cuadrado puede ser redondo y el ángulo recto hierve a los 45 grados.

El conocimiento no debe fundamentar la acción; la verdad de las cosas es un estorbo global y la democracia, una ilusión obsoleta; la apariencia es la realidad; la imparcialidad y la objetividad son espejismos perturbadores del progreso. Las castas han de robustecerse y consolidarse, en vez de ser eliminadas. Se debe ser juez y parte: nada mejor que juzgar y decidir en causa propia.

El ignorante y el vago deben ser ascendidos y el inteligente y el trabajador, degradados y, finalmente, si no se enmiendan, castigados. El pobre debe ser empobrecido y el rico ha de enriquecerse más. Apláudase la mentira, encómiese el engaño, repruébese la compasión y la generosidad,  vitoréese la codicia habilidosa, despréciese la austeridad discreta.

La libertad era un lujo, con malas estadísticas. Una sociedad de individuos libres y titulares de derechos, algunos inalienables e indeclinables, era un sueño, un delirio excesivo, foco de infecciosas pandemias de rebeldía. Las mujeres y los hombres de este planeta debíamos ser decididamente controlados en los límites de un aprisco sostenible y gobernable por los profesionales del poder. El poder, que es único, tenía que mantenernos a buen recaudo, precisamente para seguir recaudando.

Sí, el fin del mundo ya ha sido. Hace tiempo. Nuestro mundo ha desaparecido y estamos en otro, muy distinto. Y ya es hora de enterarse. Porque quienes se empeñen en aferrarse al mundo extinguido serán multados, proscritos y, si fuere necesario, internados en gulags psiquiátricos o condenados al ostracismo.

PERO LA NAVIDAD AÚN PERMANECE

Con todo, la Navidad permanece tras del fin de aquel mundo. No han tenido tiempo de derogarla por Decreto-Ley. Es un momento mágico en que van a seguir aflorando —están aflorando ahora mismo— los tesoros de la naturaleza humana, tampoco enteramente suprimida y totalmente cambiada: el amor al otro, el consuelo de la amistad y de la familia, el sentimiento de la hermandad general, la compasión, la necesidad del perdón que se pide y se otorga, el anhelo de grandes cosas, el instinto de remediar generosamente las necesidades de quienes sufren más, la pasión por que se dé a cada uno lo suyo. Para los creyentes, esta Navidad intacta añade a todo eso la convicción, inexplicablemente inconmovible pese a la prolongada agonía del mundo, de que hay un Dios, que quiso hacerse Niño y sufrir lo indecible y que, a fin de cuentas, cuida paternalmente de cada uno de nosotros.

A Él podemos decirle que sabemos cómo, especialmente ahora en Navidad, está,  como si dijéramos, bajando de las estrellas. Tu scendi dalle stelle. Así lo canta, muy a modo suo,  Lucio Dalla: http://www.youtube.com/watch?v=6q4E2O6fB-4

 

Tu scendi dalle stelle,                                Tu bajas de las estrellas
O Re del cielo,                                           Rey del Cielo
e vieni in una grotta                                   y vienes en una gruta
al freddo e al gelo.
(2 v.)                           al frío y al hielo.

O Bambino mio divino,                               O Niño mío divino
io ti vedo qui a tremar;                                te veo aquí temblar
o Dio beato !                                               ¡O Dios Santo,
Ah, quanto ti costò l'avermi amato!
(2 v. )  ay, cuánto te costó haberme
                                                                      amado!

A te che sei del mondo                               A Ti, que eres del mundo
il Creatore,                                                el Creador,
mancano panni e fuoco,                             te faltó pan y calor
o mio Signore.
(2 v.)                                  O mi Señor.

Caro eletto pargoletto,                                 Querido pequeño elegido
quanto questa povertà                                  cuánto más esta pobreza
più m'innamora,                                            me enamora
giacche per nostro amor tu soffri ancora.   pues que por nuestro amor
                                                                      sufres aún
.

Habrá, pues enseguida, una noche plácida, que nadie nos puede arrebatar, una Notte Placida, como ésta del antiguo villancico italiano: http://www.youtube.com/watch?v=ptkL8MHn9xk  Y podremos quizá proponernos luchar por un nuevo mundo.

 

5 comentarios:

Sinretorno dijo...

Feliz Navidad, Maestro. Gran Blog, yo estoy pegado a Sinatra estos días, Lets snow!!!!

LOLIUS dijo...

He leído el comentario y me ha gustado mucho. És verdad, el fin del mundo ya ha sido y nosotros tristemente hemos colaborado activamente para ello. Feliz Navidad.

Jaime Borrego dijo...

¡Cómo siempre buenas palabras nos da Profesor!.

Como dice la letra mariana de José Meneses:

"Cuando llegará el momento en que las agüitas vuelven a su cauce..."

"...Tú no pierdas hermano la esperanza a que el mañana llegará, que a "onde" hubo candela rescoldito quea y humo saldrá".

http://www.youtube.com/watch?v=Gv9O6sjpFrc
Feliz Navidad.

José Manuel dijo...

Muy interesante.
Enhorabuena.
Feliz 2013.

El blog de Itzíar dijo...

Aunque hace tiempo que leo este blog, sólo hoy me he incorporado como amigo. Al leer este comentario, no puedo dejar de escribirle que yo -como Vd- también participo de lo que ya es una clara aversión a nuestra realidad social y un sentimiento de marginalidad, pero la Navidad no me la amarga nadie; Dios, éste año -como todos- también ha vuelto